Los tejidos artesanales además de ser una forma de expresión, que indudablemente proyecta la cultura y tradición de los pueblos, también se trata de un importante medio de sustento para el sector artesano en toda la Región del Cono Sur. Sin embargo, este sector, conformado en su mayor parte por pequeñas empresas productivas de carácter muchas veces familiar, se encuentra amenazado por una serie de obstáculos que han sido causantes de la pérdida de muchas de las antiguas producciones artesanales y frenan su comercialización a los mercados exteriores, entre ellos: La invasión de productos industrializados, la creciente dificultad para la provisión de materia prima, los intermediarios comerciales rescatadores de artesanías a bajo precio y su bajo poder de negociación frente a proveedores y clientes, así como la dificultad de acceso al crédito.
Por ello se concibe una intervención a través de la capacitación y el intercambio de conocimientos entre diseñadores textiles y artesanos que coadyuve a la mejora de las condiciones y calidad de vida de los artesanos textiles participantes mediante el mejoramiento técnico del producto, el mejoramiento de la organización productiva y el incremento de su capacidad de producción, así como de la competitividad de la artesanía con miras a su posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales.
En este sentido, se pretende crear en este sector la necesidad de generar en los participantes una visión empresarial donde al tiempo que se observa el enfoque técnico, donde están contemplados la gestión empresarial de la pequeña empresa artesana, el marketing y la comercialización, se preserve el patrimonio cultural que supone este tipo de producción artesanal.